jueves, 16 de octubre de 2014

Berlín para frikis, vol. III, también llamada 'La toma de Berlín'


Porque como no puede ser de otra forma, si mi familia viene, pues Berlín les acoge con sol.


Porque si hay que elegir un fin de semana, por supuesto va a ser el de la reunificación alemana, y además, el Oktoberfest (con gente tirándose desde lo alto de los edificios para provocarme un infarto).


Por los agregados que beben cerveza...


... y por los que se atreven a adentrarse en terreno no romanizado, y sobreviven!


Por los que lo intentan (y además me dan la noche con tanta cremallera)...



... y por los que lo consiguen (y duermen como angelitos)!



Porque nos adaptamos con facilidad (así somos los Medina, camaleónicos): lo mismo comemos pierna de brontosaurio en un sitio fino (finísimo!)...


... que cosas con curry en Mauerpark (mientras por supuesto, sigue haciendo sol).


Porque igual visitamos lo moderno (y nos morimos de la risa al ir al baño)...


... que lo bohemio (y acertamos quiénes son los de las esculturas!).


Porque no hay cúpula que se nos resista: las que tienen ascensor (y mujeres boicoteando las fotos)...


... y las que no!



Porque uno aprende que da igual lo lejos que se vaya...



... que algunas cosas siempre estarán cerca :)



Pero sobre todo sobre todo porque nosotros, allá donde vamos...


... dejamos huella!!


Porque espero que lo pasaseis bien, que Berlín os gustase, y porque os echo de menos!
Küsse fur alle!!



P.D: Hoy, 16 de Octubre de 2014, ha llovido en Berlín, Qué será lo siguiente, ¿¿frío??

martes, 30 de septiembre de 2014

Berlín para frikis, vol. II


Salam aleikum apreciados amigos! Por favor, por favor, acercaos, acercaos... no tanto!!! he dicho no tanto!! (fans nacidos en los 80... sé que lo entenderéis :p)

Qué tal estáis pequeños saltamontes?? yo aquí sigo, de corresponsal en tierras berlinesas, cumpliendo con la misión de manteneros actualizados de las novedades que aquí me sucedan. Peeeeero debo decir que en esta ocasión, y sintiéndolo mucho, no tengo ninguna historia espeluznante que contar... Creo que desde mi última actualización mi vida no ha corrido ningún peligro (o yo no me he dado cuenta), y definitivamente he decidido dejar los deportes de alto riesgo, así que...

Por lo demás, mi aprendizaje de italiano sigue su curso (aunque no lo hablo porque me da mucha vergüenza), y con eso y mi inglés madrileño sobrevivo sin ningún problema :)


Y nada, como sé que estáis ansiosos y es absurdo alargar la espera, vamos con las frikadas de la noche. Primera: Sachsenhausen.

Como bien sabréis (o no), Sachsenhausen fue un campo de concentración que estaba situado al norte de Berlín. Era de trabajo, no de exterminio, es decir, que no llevaban a la gente allí para matarlos, peeeeeero bueno, os podéis imaginar, aparte de a los que matasen porque sí, el estar trabajando todo el día, sin comer, con apenas un pijama, y a unos -15º... pues eso.
La verdad es que no es un sitio bonito para visitar que digamos, pero bueno, si tienes tiempo suficiente yo creo que merece la pena acercarse. No es que haya mucho que ver, no vayáis a pensar, es poco más que una explanada, con algún barracón reconstruido (con exposiciones tipo museo dentro), y poco más, pero la verdad es que estar allí en medio de la nada y mirar a tu alrededor y pensar sólo un segundo en el porqué de estar visitando un sitio así es cuanto menos... let's say interesante. Y bueno, si te quedaba alguna fe en la humanidad, la pierdes.


El caso es que como las otras veces que estado en Berlín al final nunca he ido, el sábado decidí acercarme. Y bueno, la primera observación es que taaaaaaaaaan cerca no está jajaja, entre pitos y flautas eché medio día. Pero hacía solazo, así que bien :)

En la puerta de entrada, como creo que pasa en todos, el famoso lema.


Por dentro como ya os digo, no hay cosas muy bonitas que fotografiar (no podéis pedirme milagros) pero aun así, aquí os dejo un par.



Y tras este momento tan solemne... cambio de tercio!! resulta que cada domingo Berlín se viste hipster (como si no lo fuese ya los días de diario...), y saca a las calles un montón de mercadillos!! Y como yo soy bastante fan de estas cosas, pues me he propuesto conocer todos los que pueda :)

Hay dos tipos: los Antikmarkt, o mercados de antigüedades, y los Flohmarkt, o mercados de pulgas!! Como ya podréis suponer, los primeros no son exactamente lo mío, aunque resulta que mi barrio es famoso por sus tiendas de antigüedades (el otro día me perdí y recorrí una calle en la que toooodas las tiendas eran tiendas así), pero los segundos sí jijijiji. Porque en un mercado de pulgas puedes encontrar de todo: ropa, zapatos (de primera y de segunda mano), vinilos, cds, bisutería, comida... vamos, lo que viene siendo el rastro pero en plan guay, porque estos alemanes son así!                                                                                                                       El más famoso de los Flohmarkt es el de Mauerpark, que es muy grande y mola muchíiiiiiisimo!!! Y como no podía ser de otra forma, allá que nos dirigimos Claudia y yo por hacer algo, y volvimos entregadas a la causa :D :D                                                                                                                                                           Porque aparte del mercadillo (en el que hubo que comprarse hipsteridades irremediablemente), el ambiente es la leche, está lleno de gente y hay un parque enorme al lado en el que hay mucha gente tocando, cantando, etc., y a poco bueno que haga la gente está allí bailando y dándolo todo!! De hecho nosotras llegamos y en vez de entrar al mercadillo lo primero que hicimos fue coger algo de comer y sentarnos en unas escaleras a ver pasar artistas (tienen como media cada uno, luego se van y pasa el siguiente, organizados que son estos alemanes), y a enamorarnos locamente de todos ellos (I love the way you breath <3 <3)


Y luego ya sí, muuucho tiempo después, vimos el mercadillo. Este último domingo estuve en otro, en el de Boxhagener Platz, pero lo creáis o no me olvidé la cámara así que no puedo enseñaros fotos...
Os dejo un vídeo como prueba del buen rollo reinante en Mauerpark ;)


Y poco más amigos míos, que este viernes Berlín se pone sus mejores galas porque... los Medina invaden la ciudad!! yuhuuuuuuuuuuuuuuu!! Bueno por eso y porque es el día de la reunificación alemana y es fiesta nacional, pero en realidad yo estoy bastante segura de que esto es sólo una tapadera :D :D :D

Prometo dejar documentos gráficos de tamaño acontecimiento (la invasión, se entiende) en mi próxima entrada. Hasta entonces, a ser buenos!!! Tschüss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


P.D.: Visteis que batí el récord mundial de maratón??

P.D.2: Ya casi tengo el A2 de cocina, el otro día hice carne picada con berenjena y cebolla, no os digo más.

P.D.3: El otro día me vine arriba en el supermercado y, ni corta ni perezosa, decidí comprar una piña. Así, con su cáscara y sus hojas y sus cosas. Lado malo: no tengo ni la más remota idea de qué se hace ahora con ella. Lado bueno: como planta luce muchísimo.









domingo, 21 de septiembre de 2014

Berlín para frikis, vol. I

Como no puede ser de otra forma, María se va de estancia, y María actualiza el blog (sí ya lo sé, los fans estaban empezando a impacientarse, ansiosos, que sois unos ansiosos...), y ¿a dónde se ha ido? Pues a Berlín claro, como tampoco podía ser de otra forma jajaja. ¿Que nunca has estado en Alemania? Pues en 14 meses 4 veces, total, por qué no!

El caso es que aquí estoy otra vez, y tras dos semanas (porque ya llevo dos semanas, ojo), creo que ha llegado el momento de empezar a martirizaros con mis historietas y mis fotos. Lo primero, desmontar mitos: en Berlín no hace frío. Sol, 20-25 grados, yo en tirantes y falda... tutto bene. Lo segundo: no se habla alemán, si parla italiano!!! Esto es así, basándome en mi experiencia, yo diría que el italiano es la lengua oficial en Alemania :)

Por lo demás todo va genial :D :D :D 
Mi casa es muy chula, pequeñita y sencilla pero para mí perfecta, me gusta un montón, y mi barrio también (de hecho buscando hoteles para mis futuros visitantes he llegado a la conclusión de que vivo en el barrio 'cool' de Berlín). De hecho, mi calle se llama Schlossstrase (para los no iniciados en lenguas germánicas, calle del castillo), y diréis por qué??? pues porque hay un castillo!!!! (de hecho yo vivo en el castillo, pero no lo quería decir por no darme aires de grandeza, ya sabéis, pero bueno, tarde o temprano lo ibais a saber...). Aquí dejo una muestra, con todos ustedes el Charlottenburg Schloss:


Y que por qué se llama esta entrada Berlín para frikis? pues bueno, porque después de tantas visitas y de haberos martirizado tantas veces con fotos de esta ciudad, pues a partir de ahora os voy a enseñar cosas-guays-que-hay-en-Berlín-pero-que-no-se-ven-en-una-primera-visita-ni-en-una-segunda-si-me-apuras. Como este título me parecía un poco largo, me decidí por el de los frikis, que también es bastante descriptivo. Y eso nos lleva de nuevo al castillo, porque la verdad es que es bastante bonito. Lo que es al edificio no he entrado, pero tiene unos jardines muy grandes y muy chulos, con un lago, un río y demás cosas bohemias. Me recuerda bastante al Belvedere de Viena. Lo dicho, mi calle acaba así :)


Pero tranquilos, aquí no acaban las frikadas de hoy, tenemos otra: Templehof. Que qué es? pues un aeropuerto! porque esta gente es así, cierran un aeropuerto y en lugar de tirarlo y hacer otra cosa, lo abren al público y lo convierten en un parque, así que tú puedes ir y pasear por las pistas como si nada, y la gente va allí con la bici, el monopatín, a comer, etc. Y como yo nunca había andado por una pista de despegue (y pese al cachondeo de la comunidad italiana) allí que me dirigí (liando a Marta que estaba visitándome ese finde).
Y oh sopresa, llegamos allí y vemos que hay miles y miles de personas, y de cometas!!!! porque justo el finde pasado había allí una exhibición o concurso (mi alemán no da para distinguir estas exquisiteces) de cometas!!!! :D :D :D así que la verdad es que el sitio molaba muchísimo, mereció la pena ir, todo lleno de niños rubios de ojos azules monísimos (tuve que sujetar a Marta que quería secuestrar a alguno) volando cometas entre señales de pistas de aeropuerto, muy muy curioso.




Ya por último, para acabar con las frikadas por hoy, en el primer finde también fuimos a esto: http://berliner-unterwelten.de/visitas-guiadas.3.2.html. En concreto hicimos el tour M, en el que te llevan a un búnker, y a una estación de U-Bahn antigua, y te cuentan un montón de historias sobre cómo la gente de West Berlín construía túneles para llevar con ellos a gente de East Berlín. El tour es muy peliculero, pero la verdad es que es muy interesante y mola mucho imaginarte cómo debían hacerlo. Vamos yo acabé con unas ganas de construir túneles que no eran normales jajaja, me dan una pala y allí mismo empiezo. No tengo fotos propias porque estaba prohibido :(

Y bueno, acabo de volver de un mercadillo vintage/hipster que ponen, tipo rastro pero más guay, que aparte de los puestos, estaba rodeado alrededor de gente tocando, cantando, montando shows... me ha encantado :D :D :D pero lo dejo mejor para el vol. II, no sea que me quede sin material.

Antes de pasar a la historieta principal del día, debo confesaros una cosa. Vosotros estáis ahí tan tranquilos leyendo esto, pero no sois conscientes de que por poco, muy poco, no lo cuento. Dos semanas y dos incidentes que han puesto en riesgo mi integridad física, de dos formas muy diferentes. Voy con la primera. 

Andaba yo una noche profundamente dormida, cuando de repente empieza a sonar el timbre insistentemente, y yo, obviamente, me despierto. Por supuesto, desubicadísima, quién soy, María, qué hago, ah estaba durmiendo, dónde estoy, en Móstoles, ah no, en Berlín, qué pasa, no sé, qué hora es... las 3 de la mañana. Oh wait, estoy sola en Berlín, son las tres de la mañana, y hay alguien en mi puerta (arriba, que no en el portal). PÁNICO TOTAL Y ABSOLUTO. Por supuesto, en un alarde de valentía, tomo la decisión de quedarme donde estoy y no moverme, tratando de no respirar siquiera, no sea que me vayan a oír. Y otra vez el timbre, y yo al borde del infarto, ya diciéndome a mí misma María llama a la policía... Afortunadamente, esta espeluznante historia acaba aquí (que yo sé que teníais miedo) y en ese momento quien quiera que fuese decidió que mejor se largaba, porque en cuestión de segundos yo había seguido el siguiente razonamiento: coge el móvil y llama a la policía --> no me sé el número de la policía --> no pasa nada, lo buscas --> no tengo internet en el móvil , para llegar a la devastadora conclusión de que si tengo que esperar a que mi ordenador se encienda les da tiempo a entrar, a matarme, a descuartizarme, a vender mis órganos en el mercado negro, y entonces, en ese preciso momento sonará la melodía de windows anunciando que ya puedo usar mi ordenador para lo que quiera. Moraleja: si no se llegan a ir no sobrevivo. Eso y que debería apuntarme en algún sitio el número de la polizei, es un hecho.
Y para conocer la segunda forma de la que estuve a punto de morir, debemos remontarnos a mi primera semana aquí, en concreto a mi cuarto día en esta ciudad. Conclusión de esta segunda historia: LOS ALEMANES SON BRUTÍSIMOS, aparte de una panda de inconscientes musculados. ¿Preparados?

Resulta que el día 10, el instituto al que voy yo a trabajar organizaba un evento (que hacen todos los años), en plan para que la gente se conozca y se relacione y tal (a mí esto me recuerda mucho a Big Bang Theory, no lo puedo evitar jaja), que consistía en hacer una serie de actividades deportivas/culturales que tú elegías. Es decir, proponían unas cuantas y tú elegías cuál hacías (porque todas a la vez pues no puedes). El caso, que de entre una lista de montones de cosas en alemán que no entendíamos, mi jefe de aquí seleccionó una que decía algo como 'Canoa mañana y tarde'. Entonces Claudia como no entendía nada decidió seleccionar ésa también, y yo decidí seleccionar la misma que Claudia. Y por otro lado Eleonora seleccionó la misma también tras hablar con Enrico (Eleonora y Claudia son otras estudiantes que también están aquí trabajando con Enrico, y con las que estoy todo el rato :D). Total, que allí nos plantamos los 4, en un sitio con un río enoooooooooooooooorme cerca de Potsdam, a las 9.47 de la mañana. Porque ojo, esto no es un error, la hora de quedada era las 9.47, ahí lo dejo.

Pues bien, comienza el reparto de canoas, y había para 10 personas y para 4, y nosotros pues obvio, por aquello de hacer amigos, a una de 4. Gut. Nos preguntan que si hemos hecho esto alguna vez, y la única yo. Sehr gut. Pero no pasa nada porque ahora nos explican cómo va. En alemán. Super! Total que nos subimos a la canoa los 4, sin haber entendido ni una sola palabra de la explicación. Y al principio jiji qué gracioso, qué divertido, no se nos da muy bien pero eh, qué risas... Cómo explicarlo haciendo justicia... no conseguimos ir recto ni tres metros seguidos. Absolutamente imposible. Zig zag zig zag todo el rato, y María que iba la primera empezando a tensarse por la falta de control, viendo que nos comíamos todos los obstáculos habidos y por haber. Enrico iba el último y era el que se supone que dirigía la canoa, pero como es mucho más fuerte que nosotras, en cuanto paleaba en un lado ala, la canoa se giraba y cambiábamos de dirección, y venga zig zag, y yo gritando 'No no Enrico!! a la derecha!!', 'No no! al otro lado!!', cual desquiciada que soy. Pues bien, lo soy, pero aún así nos chocamos dos veces, una contra unos árboles en una orilla, y otra contra un puente. ¿Que si volcamos? No, pero os juro que aún no entiendo por qué.

Y diréis, buah, volcáis, os mojáis y fin, unas risas. Mentira. Yo debo reconocer que estaba cagada, porque esta gente de verdad que es muy bruta, y no penséis en el típico paseo en canoa jaja jeje que experiencia tan buena. No. Esto era un súper río, de los que no hay en España. Enorme, anchísimo, navegable. De hecho con barcos navegando, que hacían olas y nos movían la canoa que era un espectáculo, y que afortunadamente tenían más control que nosotros y eran capaces de esquivarnos. Yo prometo que hubo un momento, cuando nos empezaron a fallar las fuerzas y pensábamos que no llegábamos nunca, que pensaba aquí nos quedamos, vamos a volcar aquí en medio, y no se entera ni dios. En el mejor de los casos nos recoge un barco de estos que navega. En el peor, nos pasa por encima.

Y de nuevo pensaréis que estoy exagerando y que bueno, era un ratito de nada... ja! y una leche!! porque es que os juro que están locos!!! 12 kilómetros era la ruta!!!! 12!!!! que es una auténtica barbaridad.............. y si encima en vez de ir recto vas en zigzag pues igual con la tontería haces 15!! y estamos hablando de un río grande, con olas, esquivando cosas... como dos horas y media, y yo juro que pensaba que no llegábamos. Por supuesto las otras barcas iban cada vez más lejos y más lejos (por delante, por si había dudas xD), hasta que hubo un momento, al llegar a un punto en el que el río se convertía en lago/embalse gigantesco, que las perdimos definitivamente. En este punto nosotras tres estábamos totalmente destruidas, y allí solo remaba Enrico, y venga a avanzar y que no se veía a las otras barcas ni el final ni nada de nada, sólo río y más río. Afortunadamente, cuando ya de verdad que estábamos al límite de todo (en este punto yo veía clarísimo que no llegábamos, que o volcábamos o nos quedábamos a la deriva para llegar a vete tú a saber dónde), aparece a lo lejos una de las otras canoas, que ojito, había salido a buscarnos porque no llegabamos xD xD. Y sí, esto quiere decir que el final estaba cerca, y animados por este hecho, sacamos fuerzas y conseguimos llegar hasta la orilla donde están las otras barcas, a punto de morir de extenuación. Y eh, la gente como quien acaba de volver de dar un paseo... unas risas, unas charlas, una alegría... y nosotros sí, lo mismo también... para hacernos una foto a los cuatro, vamos.

Pero es que atención, que si habéis sido unos lectores cuidadosos, os habréis dado cuenta de que al principio de esta apasionante historia yo dije que nos habíamos apuntado a canoa mañana y tarde... y es que esto era la mitad!!! era la pausa para comer!!!! luego había que hacer otra vez todo el camino de vuelta!! 24 kilómetros!!! qué clase de gente organiza una actividad de tipo social buen rollera con 24 km de canoa en un río así??????? una PANDA DE ASESINOS, eso es lo que son, con todas sus letras!!! Por supuesto el equipo italiano + María, por unanimidad y tras una negociación de aproximadamente 1 segundo decidió que nanai, que allí no se volvía a subir a la canoa ni dios....... que habíamos sobrevivido (malamente) a la primera vuelta, y que lo mismo íbamos a hacer la segunda. Total, que un chico nos comunicó que atravesando la montaña (porque estábamos en medio de la nada, obvio), a unos 5 km se llegaba a una estación, donde se puede coger un tren que nos devuelva a nuestro querido Berlín. So... decision made! Comemos, y la 'Expedición canoa' se dispone a partir, vienen a buscarnos, y Enrico se erige como el encargado de comunicarles que nosotros no, que allá se apañen ellos para llevar de vuelta nuestra canoa (porque claro, alguien tenía que volver con nuestra canoa xD). Total que sin mucho entusiasmo, y tras mirarnos claramente como los traidores/derrotados del día, se van, y nosotros decidimos quedarnos acabando de comer tranquilamente, haciendo una sobremesa en condiciones, no como esta gente, que no sabe. Y como 10/15 minutos después, nos damos cuenta de que en un acto de estupidez por nuestra parte (o porque aún nos duraba el miedo), no habíamos devuelto los chalecos salvavidas!!! Total, los 4 corriendo por la montaña para alcanzarles... imaginaos las risas cuando les alcanzamos, y no es para decir eh que nos hemos arrepentido, que si que volvemos, si no para decir nos hemos olvidado los chalecos, llevaoslos también... De verdad, un show, yo creo que ahora cuando nos paseamos por el edificio la gente nos debe señalar y decir mira son ésos, los desertores... 

Y ya por último, antes de despedirme y por quitarle un poco de dramatismo a la entrada (que sé yo que aún tenéis los pelos de punta), os comento que estoy hecha toda una señora de mi hogar!!! Hago la compra (casi todos los días porque soy una inútil y siempre se me olvida algo jajaja), cocino (con ayuda internacional vía Telegram, y con más problemas y dificultades de los que podáis imaginar y que no voy a contar porque no-vienen-al-caso-en-un-blog-tan-serio-como-éste), limpio, pongo lavadoras... un escándalo vamos, toda una maruja soy ya :D :D Y con esto y un bizcocho, y una serie de documentos gráficos que atestiguan esto que os comento, me despido hasta la próxima. A ser buenos eh??? Viel spass!!!!!





PD: Nótese que toda la ropa conserva su tamaño y color original, cosa altamente no trivial :D.

PD2: Sí, lo de la segunda foto pretendía ser una tortilla francesa... pero no pudo ser. No pasa nada por ser un poquito flexible y adaptarse a las cosas según vienen...

martes, 1 de julio de 2014

Berlín: segundo capítulo

Hallo Leute!!
Al habla María, la reportera más dicharachera de Barrio Sésamo, una semana más (y ya la última de momento) desde Berlín. Como prometí en la entrada anterior, aquí traigo las fotos que dejé a deber, y alguna más que ha surgido este finde :)

En primer lugar, os pongo las del Checkpoint Charlie, tanto si te adentras en terreno americano...


... como si lo abandonas (cuidado!!!! comunistas!!!)...


Y viéndolo un poco más de lejos, una imagen que no deja de hacerme gracia cada vez que la veo (cosa que pasa bastante, porque mi hotel está al lado de esto, como una señora yo jijijiji)...


Que entras en terreno americano?? pues zasca!! McDonald's!!! jajajaja para que quede bien clarito, y ahí no se aprecia, pero al fondo también hay un Starbucks, por si había dudas... Y nada, en el puestecillo ése que veis suele haber dos tipos disfrazados de soldados para que los turistas les hagan fotos, muy propios ellos. Y poco más documento gráfico puedo aportar a este elemento, así que os dejo alguna imagen de mis paseos de este finde, que amenazaba lluvia todo el rato y resultó que hizo los dos mejores días desde que estoy aquí, con sol y hasta calor (que se lo digan a la tonta que salió con botas porque para las manoletinas iba a hacer frío...). Será porque era finde, o el karma, quién sabe.


Aquí os dejo foto de la catedral, que tampoco puse el otro día. Nótese que había un barco ahí empeñado en fastidiarme la foto (de ahí las cabezas que se ven). Y las grúas, muy pintorescas. Viendo esta foto me doy cuenta de que no hacía tanto sol jajajaja, creo que después de pasar 10 días seguidos lloviendo he perdido la perspectiva... Después de pasear por la orilla del río me dirigí a Alexanderplatz, de la que ya dejé foto el otro día, y luego al barrio de San Nikolai, que es un barrio muy pequeñito (como tres o cuatro calles básicamente) así de casas bajitas, muy tranquilo, rollo medieval, que queda muy curioso ahí tan cerca de sitios tan poco... clásicos digamos, como puede ser la torre de la televisión. Curioso el barrio, y curioso lo que puedes encontrarte en él, como puede ser por ejemplo a una china preguntándote en alemán (e inmediatamente después en inglés, que una tiene sus limitaciones) cuál es tu libro favorito, porque está llenando el suelo de toda una calle con el nombre de los libros que le dice la gente con tizas de colores.
El que no sepa cuál es el mío, que lo busque, que le llevará como dos segundos :)



Ya como despedida, os dejo una última foto de la East Side Gallery, que el otro día al final dejé pocas. Debo decir que esta ciudad tiene un algo, no sé qué es! (esto dicho a lo Alejandro Sanz), que me encanta, y que la voy a echar de menos, pero bueno, nos vemos en nada Berlín!!


jueves, 26 de junio de 2014

De vuelta por tierras berlinesas

Pues sí señores, porque por aquello de no perder las buenas costumbres, ya que hago un viaje medio largo (en tiempo, que no en recorrido, ojo ahí), os dejo una entrada del blog, en esta ocasión con más fotos que historias (como me ha reclamado algún fan alguna vez, que es que te lías a hablar y claro...).

Lo dicho, que el maravilloso mundo de María se traslada durante dos semanas a Berlín. No es la primera vez, ni parece que será la última, peeeeeero aquí tenéis, un resumen de lo hecho hasta ahora:

El pasado jueves aquí me planté yo, con mis pantalones cortos, mi camiseta de tirantes, mis sandalias, mi espalda morena... y ale, lloviendo y 13 grados. Essssstupendo, jaja, empezamos bien. Pero como al mal tiempo buena cara, ahí estaba Marta esperándome dispuesta a reírse de mí y de lo desafortunado de mi maleta. Así que nada, comenzó nuestro finde de turismo-relax, que es una modalidad de turismo buenísima cuando ya conoces una ciudad. Como señoras vamos. Aquí os dejo unas fotillos de lo que vimos el sábado: la puerta de Brandenburgo, el Reichstag (con sus bonitas nubes detrás), el Tiergarten...






Como curiosidad, fuimos a un callejón muy peculiar, el Dead Chicken Alley, que las páginas lo ponían como uno de los sitios más curiosos de Berlín, y que ninguna de las dos conocíamos, y la verdad es que es muy chulo. Es un callejón que sale de una calle super comercial, y que está todo lleno de graffitis y tugurios, muy guay. Y para muestra un botón.






Por último, si no recuerdo mal ese día acabamos nuestro relaxingtourofcaféconleche en Alexanderplatz, que sigue siendo muy guay, pero que pierde un montón sin todos los puestecillos que tenía cuando vine el verano pasado. Íbamos nosotras dispuestas a cenarnos algo en plan hippie por allí y nanai, tuvimos que refugiarnos en el primer sitio de Currywursts que encontramos. Muy hippie no es, pero tampoco está mal ;)

Como ya habréis deducido, os dejo foto del reloj mundial de Alexanderplatz (ojo, hacía sol).









Ya el sábado, en un alarde de creatividad y motivación extrema, nos cruzamos la ciudad en U-Bahn y S-Bahn para llegar a Potsdam, pueblecito bonito que se encuentra bastante cerca de Berlín. Típico sitio que te recomiendan pero que nunca ves porque en una primera visita apresurada no tienes tiempo suficiente. Así que allá fuimos. El pueblo en sí es bonito, tranquilo, rollito turístico, pero es famoso por un palacio/castillo que tiene, con unos jardines enormes, al más puro estilo Schonbrun (seguro que no se escribe así...) o Versalles (salvando muy mucho las distancias).







Y bueeeeeeno, para terminar con el sábado, visita obligada obligadísima a uno de mis sitios favoritos de Berlín, la East Side Gallery, o lo que es lo mismo, el trozo de muro que queda en pie, y que está todo decorado con pinturas de diferentes personas, todas con una carácter más o menos reivindicativo. Podría poner mil fotos, pero venga, para no aburriros os dejo sólo una selección...



Y nada, me despido diciendo que igual cuando vuelva no me reconocéis, porque está ciudad se está empeñando en volverme una hipster... que por qué, os preguntaréis, pues porque estoy escribiendo esto desde un starbucks mientras cae el diluvio universal (lo de esta ciudad con la lluvia no es normal, lo juro, no es normal) ahí fuera!! Y vosotros me diréis, que hay más guay que escribir en tu blog mientras te tomas un café en el starbucks???

Lo dicho, a cuidarse, a pasarlo bien, y os dejo a deber unas fotos del Checkpoint Charlie, la semana que viene las subo. Un besazo!!!!





lunes, 31 de marzo de 2014

Cuéntame algo, lo que sea.

"- Cuéntame algo.
- ¿Algo? ¿como qué?
- Algo bonito.
- ¿Bonito como la típica historia de amor, que supera todas las adversidades habidas y por haber, y termina con un final feliz?
- No hombre, algo bonito de verdad. Como un atardecer en la playa, un cielo lleno de estrellas, un bebé sonriendo, o un helado de limón con cucurucho.
- Uf, después del helado de limón, muy difícil me lo pones...
- Vale, olvídalo.
- No te enfades.
- No me enfado.
- A ver, dame un momento que piense en algo bonito.
- No, déjalo. Tengo otra idea mucho mejor. 
- ¿Cuál?
- Hazme reír.
- ¿Que te haga reír? Pero chiquilla, ¿qué te pasa hoy?
- Nada, qué me va a pasar. Sólo quiero escuchar algo que me haga reír.
- ¿Y ya no hace falta que sea bonito?
- No, ya no hace falta.
- Pero antes sí.
- Sí, antes sí.
- ¿Y por qué antes sí y ya no?
- Pues porque hace un minuto necesitaba oír algo bonito, y ahora necesito que me hagas reír.
- Y si espero otro minuto, ¿me pedirás que te cuente algo triste?
- Nunca.
- Pero dejarás de querer que te haga reír.
- Tampoco.
- ¿Y cómo estás tan segura?
- ¿Cómo no voy a estarlo?
- En un minuto dejaste de necesitar escuchar algo bonito...
- Pero no es lo mismo.
- ¿Por qué no?
- Porque las cosas bonitas se gastan, pero la risa no.
- No te entiendo.
- Sí. Una cosa es bonita durante unos segundos. Luego tu cerebro se acostumbra a ella y al poco tiempo ya sólo te parece normal. Si piensas demasiado en ella, puede hasta que deje de gustarte. Sin embargo, yo nunca me canso de reírme.
- Pero la risa también dura unos segundos. Algo te hace gracia, te ríes, y se pasa. Se gasta igualmente.
- No es lo mismo.
- Eso ya lo has dicho.
- Es que no lo es.
- Sí lo es.
- No.
- Sí.
- Pues será que no lo es para mí. Será que las cosas que me hacen reír me dejan una huella más profunda que las que me parecen bonitas.
- Mira, en eso puedes tener razón. En lo de antes, no.
- No, claro. Tú ganas.
- Yo gano.
- Como siempre.
- Yo gano y tú sonríes. Así que gano dos veces.
- ¿Todo esto por una sonrisa?
- Todo por una sonrisa.
- ¿Y no habría sido más fácil contarme algo que me hiciese reír desde el principio?
- Y por qué iba yo a elegir la forma fácil... "

lunes, 18 de noviembre de 2013

Historias para no dormir

Estos últimos días he sido testigo de varias historias dignas de película, no precisamente de humor. Historias en las que se han visto envueltas personas muy cercanas a mí, y a las que yo he asistido con una perfecta cara de incredulidad e incomprensión. Conversaciones que empiezan con el 'Ey tía qué tal' de siempre, y acaban dejándome sin palabras, con ojos como platos y ganas de echar a correr.

Y digo yo, en qué momento el mundo nos hizo esto. Eh, ¿cuándo? Y lo pregunto cabreada, ojo, porque a mí nadie me pidió permiso. Nadie me preguntó si quería abandonar esa zona de apacible estupidez en la que vivía, con mis estúpidos y gravísimos problemas de adolescente/ya-no-tan-adolescente en los que se me iba la vida y que sin duda eran tan originales que los podía oír en boca de cualquiera de mi alrededor, con otra forma, otro color, pero iguales. Problemas simples que acarrean disgustos simples, para los que tus amigas ofrecen consejos adecuados y, sobre todo, simples. Brillante.

Pero sin embargo ¡zasca!, llega un día en el que tras el 'qué tal' habitual, sólo aciertas a abrir más y más los ojos, y te dices a ti misma 'María, cambia esa cara, haz como si no estuvieses flipando en estos momentos'. Pero nada, te quedas con cara de circunstancia, o de tonta, según se mire, mientras la historia avanza, y tú rebuscas entre el repertorio habitual de consejos y no encuentras ni uno sólo que tenga algo de sentido en esta situación. Venga hombre, algo podrás decir, seguro que hay algo adecuado. Pero no, porque es la primera vez en tu vida que te cuentan algo tan cercano y tan complicado, y lo único que te ronda en la cabeza es '¿pero esto está pasando de verdad?'.

Y llega el día siguiente, y otra persona te cuenta otra historia, y piensas hoy lo hago bien, pero no, tampoco, strike 2. Segundo momento no-me-lo-puedo-creer del fin de semana. Y de nuevo frases tan inteligentes como '¿me lo estás diciendo en serio?', 'estoy alucinando' o 'no sé ni que decirte'. Esta última espectacular.
Pero entonces aparece mi yo racional, que intenta buscar una explicación al hecho de no haber conseguido construir una frase coherente en todo el fin de semana, y dice a ver, no puede ser que te hayas vuelto muda de golpe, con lo que tú eras, con lo bien que se te ha dado siempre dar consejos (que por supuesto nunca seguirás llegado el caso), qué está pasando. Y empiezas a rebobinar, y a mirar hacia atrás, a las conversaciones de los últimos tiempos, a las decisiones de tus amigos, a las novedades, y sin ser tan... excéntricas como estas últimas, te das cuenta de que abarcan temas tan habituales como poco simples, como hipotecas, alquileres, despidos, cambios de países, y a veces hasta niños. ¡Niños!

¿Qué ha pasado exactamente? ¿Nos hemos hecho mayores, así, sin más? 
Como último recurso, siempre podemos recurrir a la rabieta, ¿por qué? ¿por qué nos ha tenido que pasar esto precisamente a nosotros? Que éramos tan simpáticos, tan guapos, tan inocentes, tan infelices (y a veces hasta felices) en nuestra simplicidad. Cuándo, exactamente en qué momento se complicó todo tanto, cuándo la solución a los problemas dejó de depender de nosotros, cuándo se nos fue de las manos...

Aunque no lo parezca, suspiro desconsolada, esto no me ha pillado de nuevas, ya llevaba un tiempo sospechando la guarrada que la vida nos estaba haciendo. Supongo que en algún momento mi cabeza se adaptará a este nuevo estado, y seré capaz de cambiar de alguna forma los consejos-simples-para-problemas-simples por consejos-no-tan-simples-para-problemas-complicadísimos, pero a la espera de ese día, mientras se mantiene mi bloqueo mental, quiero expresar mi más sincera indignación ante esto en lo que nos han convertido, esto que nos han hecho, sin consultar siquiera. 
Estas cosas se avisan.